¿Cómo se celebra la navidad en Suecia?

Se han comprado todos los regalos de Navidad en las aglomeraciones de los grandes almacenes, se ha comprado la comida y se ha hecho una limpieza a fondo del hogar, que ahora se adorna según las tradiciones propias de cada familia.

La Navidad es la gran fiesta familiar, así que siempre hay un tira y afloja para saber en casa de quién se va a celebrar precisamente este año. Suecia es un país alargado, por lo que los viajes pueden ser más bien largos para muchas personas que, en Navidad, se vayan a reunir con la familia. Las plazas de tren o de avión se tienen que reservar por lo menos un par de meses antes, y si uno se desplaza en automóvil, no está de más iniciar el viaje con buen margen de tiempo.

Modernización de Navidad

La Navidad sueca es una ensalada de costumbres nacionales y extranjeras, aunque reinterpretadas, refinadas y comercializadas en su largo camino desde la sociedad agraria hasta los tiempos modernos.

En la actualidad, la mayoría de los suecos celebran la Navidad aproximadamente de la misma forma, y muchas de las costumbres y especialidades locales han desaparecido, pero cada familia quiere hacer valer que celebra una Navidad propia y auténtica.

Los manjares que se comen, pueden aún variar según la zona del país donde se viva o de donde se proceda, aunque también en ese aspecto se ha producido una homogeneización, debido en gran parte a la oferta homogénea de productos semiacabados que hacen los grandes almacenes. Pocos son los que tienen tiempo para salar el jamón navideño y para embuchar ellos mismos las salchichas de carne de cerdo cocida.

La película del gran director de cine Ingmar Bergman, “Fanny y Alexander”, galardonada con el Óscar, si bien es cierto que se desarrolla hacia comienzos del siglo XX, cabe también decir que resume asimismo la Navidad moderna sueca: una festividad de luz y de vida, llena de abundancia, buena comida y alegría, pero también una época del año en que los secretos familiares tienden a salir a la luz.

Fiestas de Navidad

El periodo de vacación navideña en Suecia es relativamente largo y abarca por lo regular hasta una semana ya entrado el mes de enero. Una vez pasada la Nochebuena, se inician una serie de visitas agradables –o para algunos más de carácter obligatorio– a familiares y amigos.

El sueco recorre muchas decenas de kilómetros durante las fiestas navideñas. El día de Navidad en casa de los Olsson, al día siguiente en casa de los Persson y, después, una semana en la sierra con los Svensson.

Es posible que, ahora, sea más difícil que nunca celebrar la Navidad. Resulta un tanto complicado incorporar las constelaciones familiares actuales, compuestas por ex mujeres y ex maridos, hijos de matrimonios nuevos y viejos, parientes por matrimonio y suegras/suegros, en aquello a lo que los suecos celebrantes de la célula familiar preferirían dedicarse. Por si no fuera poca ya la presión que antes se sentía para lograr la Navidad perfecta.

Grandes esperanzas

Por lo general, los suecos abrigan grandes esperanzas respecto a la celebración de las fiestas navideñas. Así, por ejemplo, debe haber nieve pero no debe estar nevando, todos los miembros de la familia deben estar sanos, el jamón navideño debe estar jugoso y tener buen sabor, los regalos deben ser muchos, los hijos deben quedar satisfechos y portarse bien, y el hogar debe ofrecer un ambiente cálido y luminoso.

Para ello, todos ponen su mejor granito de arena, y es posible que los suecos tengan unas condiciones especialmente buenas para ello. Las numerosas velas contrastan bien con la oscuridad invernal, las casitas rojas resaltan más bellamente enmarcadas en la blanca nieve, y los abetos se yerguen oscuros y graves en las lindes del bosque. El gnomo se esconde a la vuelta de la esquina y la estrella polar palpita en la bóveda celeste nocturna.

¿El árbol de Navidad perfecto?

Un día antes de la Nochebuena, el sueco se echa a la calle para tratar de encontrar el árbol de Navidad perfecto en algún punto de venta. Esa es una tarea muy seria: el abeto es el símbolo mismo de Navidad, y tiene que ser un ejemplar homogéneamente tupido y recto.

Los habitantes de las ciudades compran el abeto en la plaza, mientras que los que viven en el campo, lo cortan personalmente en sus propias tierras. Muchos creen que, según el derecho consuetudinario de acceso libre a la naturaleza, pueden ir a cortar un abeto en cualquier bosque, pero la cosa no es precisamente así. El abeto es abatido con un hacha, una sierra o –como en la zona occidental de la región de Värmland, junto a la frontera con Noruega– con escopeta. Pero no es recomendable.

La tradición familiar determina la forma de adornar el abeto. Algunas familias lo visten con banderas; otras, con espumillones y bolas de distintos colores. La mayoría utiliza iluminación eléctrica, para evitar el riesgo de incendio.

El hogar en sí se adorna también con tapices con motivos que representan gnomos y paisajes invernales, manteles con dibujos navideños, candelabros, gnomos y angelitos. Además, la presencia de los jacintos envuelve con su fuerte fragancia el ambiente de las habitaciones.

A las tres de la tarde, toda Suecia está pendiente de la tele. A esa hora comienza una cabalgata de viejos filmes de Disney que se reponen desde la década de 1960, pero de los que, a pesar de todo, ningún sueco parece cansarse. Sólo después puede comenzar la celebración.

Comida en abundancia

Los aguinaldos están ya colocados bajo el árbol iluminado, las velas lucen por todas partes y en la mesa está ya puesto el bufé smörgåsbord con todos los platos clásicos: jamón navideño, salchichas de carne de cerdo cocida, gubbröra (revuelto de anchoa, cebolla y huevo cocido duro, entre otras cosas), ensalada de arenque, arenques marinados, paté de hígado casero, vörtbröd (pan hecho con mosto de cerveza), patatas y lutfisk. El jamón debe cocerse primero y, después, asarse a la parrilla una vez recubierto con una mezcla de huevo, pan rallado y mostaza. El lutfisk es bacalao seco macerado en agua y sosa hasta que hinche.

Cuando todos han comido hasta quedar satisfechos, llega el gnomo en persona para desear a los presentes una Feliz Navidad.

 

Más sobre la Navidad


Navidad
Contactar

Versión Desktop